(Por litoironside) – Claro que no, no soy policía. Soy vigilante de seguridad: la primera línea de intervención en una situación de caos. Cuando esto ocurre, siento el mismo miedo que cualquiera, pero la diferencia es que yo debo correr hacia el peligro mientras tú huyes de él. No puedo permitir que el miedo pueda conmigo, porque si algún día pasa eso, me quitaré mi placa y me despediré de mis compañeros y de esta profesión que llevo en el corazón.
placa
Respeto y dignidad
(Por Juan Carlos Martínez Cazorla) – Perdonarme todos… soy SEGURIDAD PRIVADA desde hace tres décadas y por poco casi cuatro décadas. La placa puede ser un símbolo de pertenencia a una manada, la vuelta a ser reconocidos como agentes de la autoridad en el desempeño de nuestras funciones un restablecimiento justo…. pero que nadie se olvide que el primer problema, el primer impedimento, el primer enemigo, somos nosotros mismos.