(Por Vigilante Enfurecido) – Mis queridos gorrioncillos de la seguridad privada: hoy vengo a anunciar una decisión histórica. Más trascendental que la firma de un convenio colectivo, aunque reconozco que tampoco era difícil. A partir de ahora, he decidido NO hacer horas extras.
Seguridad Privada
Curso de piloto de drones: Modos de vuelo y sistemas de estabilización de un dron
(Por SoySeguridadPrivada) – En el capítulo anterior vimos los tres movimientos fundamentales de una aeronave —pitch, roll y yaw— y cómo influyen en el desplazamiento del dron. El siguiente paso es entender por qué un dron moderno puede mantenerse aparentemente quieto en el aire, conservar su altura o regresar al punto de despegue sin que el piloto tenga que corregirlo constantemente.
La realidad detrás del «segurata»
(Por Jose De Jesús Moreira) – Ciudadanos caminando en piloto automático, con la mirada clavada en las pantallas y ajenos a su entorno. Cruzan el vestíbulo del centro comercial o la cola del supermercado inmersos en una ficticia realidad digital. Para esta marea de personas «zombificadas» , el varón del uniforme es invisible, un mero obstáculo en su camino o un elemento más de la urbe. Una figura humana a la que la indiferencia y la falta de empatía han reducido al despectivo apelativo de «segurata». Sin embargo, detrás de esa placa y bajo el yugo de una jornada interminable, hay alguien con vida propia. Hoy quiero hablaros de Remigio.
No traigas tus problemas al trabajo
(Por Jose Antonio Domínguez Silgado) – Hay una norma no escrita en cualquier profesión, pero especialmente en seguridad: si tienes problemas en casa, no los traigas al servicio. Porque cuando los problemas personales entran por la puerta, la objetividad suele salir por la ventana. Todos hemos conocido a ese compañero que vive en modo sospecha permanente. Falta una llave y, antes de comprobar nada, ya tiene un culpable: el compañero del turno anterior.
Ponte mis botas, sólo por un día
(Por Jose Antonio Domínguez Silgado) – Hoy quiero hablar de una profesión que todo el mundo cree entender… hasta que le toca vivirla. Sí, hablo del vigilante de seguridad. Ese ser humano al que muchos miran como si su trabajo fuera estar apoyado en una pared contando baldosas o matando las horas en una garita.
La jubilación anticipada de los vigilantes de seguridad ya no puede seguir ignorándose
(Por Enrique Gilabert Alejandre) – Durante años, miles de profesionales de la seguridad privada hemos trabajado en servicios complejos, exigentes y, en muchos casos, con una enorme carga física y psicológica. Sin embargo, nuestra profesión sigue sin ser considerada de riesgo a efectos de jubilación. Y la realidad en la calle es muy distinta a la que aparece en muchos despachos.