(Por SoySeguridadPrivada) – La robótica, los drones y la inteligencia artificial empiezan a ganar espacio en los servicios de seguridad. Las grandes empresas exploran nuevas aplicaciones, mientras los centros de control asumen un papel cada vez más importante. Pero entre los anuncios tecnológicos y la realidad de los servicios todavía existe una distancia considerable.
Seguridad Privada
La seguridad privada española cambia de modelo: la tecnología crece casi el doble que la vigilancia
(Por SoySeguridadPrivada) – Los sistemas electrónicos se consolidan como el segmento más dinámico de la seguridad privada española. Los datos de 2025 apuntan a un cambio de modelo que afecta a los centros de control, la integración tecnológica y las competencias de los profesionales. La seguridad privada española facturó 6.740 millones de euros en 2025, un 6 % más que el año anterior, según los datos del Observatorio Sectorial DBK difundidos en octubre de 2026. La evolución no fue uniforme: la vigilancia creció un 4,7 %, mientras que los sistemas electrónicos aumentaron un 8,4 %.
He decidido no hacer más horas extras: que las hagan los del convenio
(Por Vigilante Enfurecido) – Mis queridos gorrioncillos de la seguridad privada: hoy vengo a anunciar una decisión histórica. Más trascendental que la firma de un convenio colectivo, aunque reconozco que tampoco era difícil. A partir de ahora, he decidido NO hacer horas extras.
Curso de piloto de drones: Modos de vuelo y sistemas de estabilización de un dron
(Por SoySeguridadPrivada) – En el capítulo anterior vimos los tres movimientos fundamentales de una aeronave —pitch, roll y yaw— y cómo influyen en el desplazamiento del dron. El siguiente paso es entender por qué un dron moderno puede mantenerse aparentemente quieto en el aire, conservar su altura o regresar al punto de despegue sin que el piloto tenga que corregirlo constantemente.
La realidad detrás del «segurata»
(Por Jose De Jesús Moreira) – Ciudadanos caminando en piloto automático, con la mirada clavada en las pantallas y ajenos a su entorno. Cruzan el vestíbulo del centro comercial o la cola del supermercado inmersos en una ficticia realidad digital. Para esta marea de personas «zombificadas» , el varón del uniforme es invisible, un mero obstáculo en su camino o un elemento más de la urbe. Una figura humana a la que la indiferencia y la falta de empatía han reducido al despectivo apelativo de «segurata». Sin embargo, detrás de esa placa y bajo el yugo de una jornada interminable, hay alguien con vida propia. Hoy quiero hablaros de Remigio.
No traigas tus problemas al trabajo
(Por Jose Antonio Domínguez Silgado) – Hay una norma no escrita en cualquier profesión, pero especialmente en seguridad: si tienes problemas en casa, no los traigas al servicio. Porque cuando los problemas personales entran por la puerta, la objetividad suele salir por la ventana. Todos hemos conocido a ese compañero que vive en modo sospecha permanente. Falta una llave y, antes de comprobar nada, ya tiene un culpable: el compañero del turno anterior.