(Por Jose Antonio Domínguez Silgado) – A veces me pregunto si la “estrategia empresarial” en la seguridad privada se escribe en un Excel… o en una servilleta de bar. Porque según algunos, la solución magistral para que todo funcione mejor es muy simple: mano de obra barata. Esa maravillosa fórmula que, como el colágeno, supuestamente rejuvenece cualquier cuenta de resultados.

Claro, luego nos sorprendemos cuando el sector no avanza, cuando no hay personal cualificado, o cuando la rotación parece una noria de feria. ¡Qué misterio, eh!. Pero atención, que últimamente también aparece la otra propuesta, por las visitas a los ciclos medio FP : la profesionalización. Personal formado, cualificado, preparado… casi suena a ciencia ficción. Imagínate: invertir en personas para obtener valor. ¡Qué locura!

Y ahí estamos, entre dos caminos:
🔹 El de “pon a cualquiera, pero ponlo ya”,
🔹 El de “quizá, solo quizá, contar con profesionales sea una mejor idea para un sector que gestiona… seguridad. Nada importante, vamos.”
En fin, que el debate sigue. Yo solo espero que la decisión final no la tome el mismo que piensa que un vigilante es un “gasto” y no el profesional que mantiene en pie todo el invento.