(Por Vigilante Enfurecido) – Mis queridos gorrioncillos de la seguridad privada: hoy vengo a anunciar una decisión histórica. Más trascendental que la firma de un convenio colectivo, aunque reconozco que tampoco era difícil. A partir de ahora, he decidido NO hacer horas extras.
Vigilantes de Seguridad
La jubilación anticipada de los vigilantes de seguridad ya no puede seguir ignorándose
(Por Enrique Gilabert Alejandre) – Durante años, miles de profesionales de la seguridad privada hemos trabajado en servicios complejos, exigentes y, en muchos casos, con una enorme carga física y psicológica. Sin embargo, nuestra profesión sigue sin ser considerada de riesgo a efectos de jubilación. Y la realidad en la calle es muy distinta a la que aparece en muchos despachos.
Grabar a un vigilante de seguridad: derechos, límites y linchamiento digital
(Por SoySeguridadPrivada) – En seguridad privada hay una escena que ya es demasiado habitual: intervención tensa, móvil en alto, alguien graba, el vídeo se recorta, se sube a TikTok, Instagram o X, y en cuestión de horas el vigilante aparece señalado como si fuera culpable antes de que nadie haya revisado el contexto completo. No es un asunto menor. Es una mezcla indigesta de derecho a la información, derecho a la propia imagen, protección de datos, honor, reputación profesional y presión empresarial.
Vigilantes de Seguridad llamados a filas en caso de guerra: reservistas obligatorios y artículo 30 de la Constitución
La UE propone incorporar vigilantes de seguridad a la defensa interior de fronteras
30 años escuchando el mismo disco rayado
(Por Vigilante Enfurecido) – Mis queridos gorrioncillos de la seguridad privada, por aquí ando de vuelta en esta trinchera digital para diseccionar el último esperpento negociador que nos han colado los que negocian entre mariscadas el próximo convenio. Acabo de leerme el Acta 4-1 de la Mesa de Negociación y, amigos míos, voy a necesitar un tanque de oxígeno y un detector de humos para tanta fanfarronada. Si esto fuera una película, se titularía «La Amenaza que Nunca Llega» o «Cómo Perder el Tiempo y Cabrear a la Plantilla en 8 Actos Fáciles». Vamos por partes, que la risa floja puede conmigo.