🎭 Primer acto: los sindicatos del “es lo que hay”
UGT, CCOO y compañía salen a escena con el discurso clásico:
“No es perfecto, pero es un avance”.
Claro que sí. También es un avance que te roben solo la mitad de la cartera.
Hablan de responsabilidad, de contexto político, de incertidumbre… todo menos de tu nómina a fin de mes, de tus turnos imposibles o de tu cuerpo hecho polvo a los 55 años.
Se felicitan por un incremento salarial “histórico” del 36,8% en ocho años.
Ocho
Años.
Mientras tanto:
- El IPC ha jugado en otra liga.
- La vida se ha encarecido como si fuéramos directivos del IBEX.
- Y tú sigues haciendo noches, festivos y marrones por el mismo sueldo de miseria maquillado.
Pero oye: foto, firma y aplausos.
🪙 Segundo acto: la patronal del “equilibrio”
APROSER, FES, ASECOPS… todos muy satisfechos. Hablan de estabilidad, viabilidad, sostenibilidad empresarial.
Traducción al vigilante:
“No vamos a soltar un euro más de lo imprescindible y además nos vais a dar las gracias”.
Más funciones, más responsabilidades, más tecnología, más control, más obligaciones…
¿Más sueldo? No, hombre. No seamos radicales.
El convenio es perfecto para la patronal:
- Costes controlados.
- Plantillas envejecidas y quemadas.
- Rotación constante.
- Y siempre alguien desesperado dispuesto a entrar.
🧾 Tercer acto: el papel lo aguanta todo
El Acta 12 es un monumento al lenguaje vacío:
- Comisiones de estudio.
- Mesas futuras.
- Análisis a medio y largo plazo.
- Posibles mejoras condicionadas a reformas legales que quizá lleguen… (o no).
Todo diferido. Todo condicionado. Todo “ya veremos”.
Eso sí: las obligaciones son inmediatas y claras. Para el vigilante, por supuesto.
💀 Jubilación parcial: la broma macabra
Se vende como un logro histórico. En la práctica:
- Ligada al absentismo (como si enfermar fuera un capricho).
- Sin garantías reales.
- Sin relevo generacional efectivo.
Resultado: te jubilarás cansado, tarde y mal, si es que llegas sin reventar antes.
🧠 Conciliación, descanso y dignidad (JA)
Más humo:
- Descansos subordinados al servicio.
- Fines de semana que no cambian nada en la mayoría de servicios.
- Conciliación “cuando se pueda”.
Es decir: en la práctica, nada.
El Acta 12 no es un avance. Es un pacto de supervivencia entre sindicatos acomodados y patronales satisfechas, donde el vigilante vuelve a ser moneda de cambio.
- No dignifica la profesión.
- No recupera poder adquisitivo.
- No moderniza el sector.
- No protege al trabajador.
Pero eso sí:
- Se firma.
- Se vende como éxito.
- Y se cierra el asunto otros cuatro años.
Mientras tú sigues haciendo noches, festivos y servicios imposibles… con una sonrisa obligatoria y un sueldo indigno.
Bienvenido al «nuevo» convenio. El de siempre.
