Protocolo para el uso del spray de defensa en seguridad privada

(Por SoySeguridadPrivada) – El uso de medios de defensa por parte del personal de seguridad privada vuelve a situarse en el centro del debate profesional tras la difusión de un protocolo interno que regula la tenencia, manejo y utilización del spray de defensa personal SABRE RED. El documento establece de forma detallada en qué supuestos puede emplearse, cuándo está expresamente prohibido y qué obligaciones asume el vigilante tras su uso. A continuación, desgranamos los puntos clave de este protocolo para que todo vigilante tenga claro el marco legal y operativo en el que debe actuar.

Objeto del protocolo: regular el uso del spray en servicio

El protocolo tiene como finalidad establecer el procedimiento que regirá la tenencia, manejo y utilización del spray de defensa SABRE RED por parte de los vigilantes de seguridad en el ejercicio de sus funciones. La incorporación de este medio de defensa responde a un objetivo claro: reducir la lesividad en intervenciones frente a personas agresivas o violentas, minimizando tanto las lesiones al agente como a la persona intervenida. El documento especifica que el spray cuenta con la correspondiente autorización de la Dirección General de Salud Pública (DGSPCI 20-24-SDP) y destaca como característica principal que no se esparce ni se vaporiza, lo que reduce riesgos colaterales.

Marco normativo aplicable

El uso del spray no es discrecional, sino que está sujeto a la normativa vigente en materia de seguridad privada y medios de defensa. Entre las referencias citadas se encuentran:

  • Artículo 8 de la Ley 5/2014, de Seguridad Privada (principios rectores).

  • Artículo 30 de la Ley 5/2014, relativo a los principios de actuación, especialmente congruencia y oportunidad.

  • Artículo 26 de la Orden Ministerial 318/2011 sobre medios de defensa.

  • Real Decreto 137/1993 por el que se aprueba el Reglamento de Armas.

Esto implica que el uso del spray debe ajustarse siempre a los principios de proporcionalidad, necesidad y adecuación a la situación concreta.

Características técnicas del spray SABRE RED

El protocolo describe el spray como un agente irritante a base de pimienta que actúa sobre ojos, nariz y garganta, generando:

  • Sensación intensa de asfixia.

  • Cierre involuntario de los ojos.

  • Ansiedad y posibles ataques de pánico.

  • Efecto incapacitante inmediato (“poder de parada”).

Entre sus especificaciones técnicas destacan:

  • Alcance aproximado de hasta 4 metros.

  • Puede utilizarse desde cualquier posición, incluso invertido.

  • Marcador UV invisible que permite identificar posteriormente al agresor.

  • Colorante anaranjado que permite visualizar la zona de impacto.

  • Efectos temporales, con duración aproximada de hasta 45 minutos.

Obligaciones del vigilante antes y después del uso

El personal que tenga asignado el spray deberá:

  1. Comprobar visualmente el estado del dispositivo, componentes y fecha de caducidad.

  2. Garantizar su custodia, siendo el equipo unipersonal e intransferible.

  3. Justificar por escrito cada uso mediante informe dirigido al superior jerárquico.

El informe deberá incluir, entre otros datos:

  • Fecha y hora.

  • Punto de trabajo.

  • Lugar de los hechos.

  • Motivo de la intervención.

  • Testigos.

  • Personas afectadas.

  • Si intervino la policía o asistencia médica.

Además, una vez cesada la situación que motivó su uso, el vigilante deberá informar a la persona afectada de que los efectos son temporales.

Uso permitido del spray: cuándo está justificado

El protocolo contempla los siguientes supuestos como uso permitido:

  • Ante una agresión ilegítima contra el vigilante o terceros.

  • Cuando exista resistencia activa que suponga riesgo elevado para la integridad física.

  • Cuando resulten infructuosos otros medios de reducción frente a individuos especialmente agresivos.

  • Siempre precedido de advertencias verbales.

  • Respetando las distancias operativas: entre 1 y 3 metros.

Se advierte expresamente que no están justificadas múltiples pulverizaciones basadas únicamente en el incumplimiento de normas.

Uso prohibido: límites claros

El protocolo también delimita situaciones en las que el spray no puede emplearse:

  • Frente a personas con resistencia pasiva.

  • Contra personas ya reducidas o engrilletadas.

  • Contra ancianos, menores, personas con salud debilitada o mujeres con posible embarazo.

  • En grandes aglomeraciones donde no se pueda discriminar el impacto.

  • En espacios cerrados si puede afectar a terceros.

Estos límites refuerzan el principio de proporcionalidad y evitan un uso indiscriminado del medio de defensa.

Responsabilidad disciplinaria

Cualquier utilización que no se ajuste al protocolo y a la legislación vigente podrá dar lugar a responsabilidad disciplinaria. Es necesario utilizarlo en un marco de responsabilidad profesional. El protocolo sobre el spray SABRE RED supone un paso más en la profesionalización de la seguridad privada. No se trata de un medio de uso libre, sino de una herramienta reglada, sometida a criterios estrictos de necesidad, proporcionalidad y control documental. Para el vigilante de seguridad, conocer en profundidad estas directrices no solo es una cuestión operativa, sino también una garantía jurídica en caso de intervención. La clave sigue siendo la misma: actuar con criterio, dentro de la legalidad y con plena justificación profesional.

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