(Por SoySeguridadPrivada) – Si se habla de fatiga laboral en seguridad privada, la mayoría piensa en jornadas de 12 horas, turnos nocturnos o falta de descanso. Sin embargo, existe otro factor mucho menos visible que también acaba pasando factura: el ruido constante. Muchos vigilantes desarrollan su trabajo en garitas, centros logísticos, polígonos industriales, estaciones o instalaciones donde existe un ruido de fondo permanente. Motores, climatizadores, compresores, tráfico, maquinaria o trabajos de construcción forman parte del entorno habitual de numerosos servicios.