(Por SoySeguridadPrivada) – El Vigilante de Seguridad no puede confiar su poder de disuasión por completo a su uniforme, también depende (y mucho) de la persona que lo viste, su formación y su actitud. En su trabajo el VS debe mantener siempre una serie de conductas que se engloban en lo que se denomina Código de Ética Profesional. Este Código es la guía del trabajo y conducta del Vigilante en el ejercicio de sus funciones, y se compone de estos puntos:
Seguridad Privada
El valor de un simple saludo
(Por SoySeguridadPrivada) – Johan trabajaba en una planta distribuidora de carne. Un día, terminando su horario de trabajo, fue a uno de los refrigeradores para inspeccionar algo; en ese momento se cerró la puerta, se bajó el seguro y quedó atrapado dentro. Aunque golpeó la puerta fuertemente y comenzó a gritar, nadie pudo escucharlo.
¿Quien vigila al Vigilante?
(Por Cesar Sorribes Martinez) – Quis custodiat ipsos custodiet?. Dicho en cristiano, ¿quien vigila al vigilante?. Esta locución latina suele emplearse para hacer referencia a la necesidad de un poder último que controla a aquellos que ostentan el poder. Sin embargo, también deberíamos usarla para referirnos a la ausencia de cuidado de aquellos destinados a protegernos y cuidarnos. Policías, bomberos, sanitarios y, por supuesto, #VigilantesDeSeguridad. Personas que se enfrentan a diario a situaciones impredecibles, incontrolables y que suponen una amenaza, generadoras de gran #estres, y que no disponen de un sistema de apoyo psicosocial que les proteja. Poco se habla de la lacra del #suicidio en la #seguridadpublica, provocado por el grave abandono que sufren los compañeros por parte de una sociedad que quiere protección, pero, no cuida a aquellos que nos la proporcionan. No digamos ya de la #seguridadprivada, donde sus miembros se convierten en meros instrumentos de facturación abandonados a su suerte.
Sumisión química: ¿Realidad o leyenda urbana?
(Por Civilis Securitatis) – En los últimos meses han estallado alertas a nivel prácticamente internacional sobre los famosos pinchazos que causaba una sumisión en la víctima para anular su voluntad y ceder a los deseos sexuales de un violador.
El enemigo está dentro
(Por Vigilante Enfurecido) – Hoy, 23 de septiembre, me ha quedado claro de quién es la responsabilidad de nuestros sueldos precarios, de nuestras penosas condiciones laborales, y de nuestra ruina de profesión. No estoy hablando de la patronal, porque al menos estos, siempre han sido sinceros en sus pretensiones de explotación y sacarnos hasta los higadillos. Tampoco hablo del Ministerio del Interior, para quien representamos esa policía barata a la que le puede endiñar sin rechistar un 90% de servicios mínimos cuando pidamos una huelga.
Salario o bofetón
(Por Vigilante Enfurecido) – Amijos, este mundo se va directo a la mierda. Nos espera un otoño-invierno calentito a todos los niveles, tanto político, como social e internacional. Y los empresarios del sector de la seguridad privada, los mismos que manejan los millones, creen que todavía podemos ser un poco más gilipollas de lo que ya somos, y pretenden seguir quitando sueldo y derechos a sus trabajadores. Y estos, lejos de ponerse de acuerdo para reivindicar lo suyo, empiezan a tirarse los trastos a la cabeza. Meteorito, hazme un favor, ven, y acaba ya con todo.