(Por Jose Antonio Domínguez Silgado) – En el mundo de la seguridad privada, la palabra «dignidad» no siempre se escucha lo suficiente. Sabemos que trabajar como vigilante de seguridad no es sencillo: implica disciplina, responsabilidad y dedicación diaria para proteger a otros. Pero, ¿qué hay de la dignidad hacia quienes ejercemos esta labor?. ¿Qué hay de un entorno justo que elimine de raíz esas prácticas empresariales que nos perjudican?. Aquí es donde entra en juego el papel que la Ley de Colegios Profesionales asigna a nuestro futuro Colegio Profesional: vigilar que la actividad empresarial en el sector de la seguridad privada cumpla con la normativa y respete la libre competencia.
Seguridad Privada
Los Vigilantes del CC Aldaia evitaron la tragedia en el parking subterráneo
(Por SoySeguridadPrivada) – Durante las terribles y trágicas inundaciones en Valencia, los Vigilantes de Seguridad del conocido centro comercial Bonaire en la localidad de Aldaia, mostraron su valor y competencia ante una emergencia que pudo haber tenido consecuencias trágicas. Al percatarse de que las inundaciones comenzaban a afectar las zonas subterráneas, no dudaron en activar el protocolo de seguridad diseñado para situaciones de emergencia, que ordenaba la evacuación de clientes y personal de todas las áreas inundables del edificio, incluidas las cuatro plantas de parking subterráneas.
I-Sec intenta utilizar a la Guardia Civil para conseguir un «despido a la carta»
(Por SoySeguridadPrivada) – Parece que si hay algo que I-Sec realiza mejor que la vigilancia privada, es el arte de intentar eliminar a trabajadores incómodos. El último capítulo de esta vergonzosa saga se escribió en el aeropuerto de Hondarribia, donde un vigilante con conciencia reivindicativa se ha convertido en un “problema” demasiado grande para su empleador. ¿La solución?. ¿Negociar?. ¿Dialogar?. Pues no. Mejor utilizar a la Guardia Civil para que sirva de peón en un despido camuflado.
El Papel de la Seguridad Privada en la Protección de Infraestructuras Críticas
(Por Jose Antonio Domínguez Silgado) – En nuestro trabajo como vigilantes de seguridad, muchas veces pasamos por alto el verdadero impacto que nuestra labor tiene en la sociedad. Cuando hablamos de proteger infraestructuras críticas, nos referimos a lugares que son esenciales para el funcionamiento de todo un país: aeropuertos, centrales eléctricas, hospitales, entre otros. Estos espacios no solo manejan grandes volúmenes de personas y recursos, sino que también representan un objetivo estratégico en casos de ataques o incidentes que puedan comprometer la seguridad de una nación. Aquí es donde nuestro rol cobra una relevancia innegable.
Se rompe el acuerdo de formación para vigilantes con Club Desokupa
(Por SoySeguridadPrivada) – Hace unas semanas, ADN Sindical de Seguridad y Servicios de Cataluña y la polémica empresa Desokupa anunciaban un acuerdo para formar en defensa policial a vigilantes de seguridad. Pero no habían terminado de sacarse la foto cuando la Gener15alitat, cual director de orquesta, decidió intervenir. Tras una charla con el Departamento de Interior, el acuerdo ha quedado en humo. ¿Verbal?. ¿Formal?. Da igual, hacemos un cordón sanitario y se acabó.
El cortijo
(Por Jose Antonio Domínguez Silgado) – En el ámbito de la seguridad privada, pocos sectores son tan cruciales como el aeroportuario. Los vigilantes de seguridad que trabajan en los aeropuertos desempeñan un papel vital en la protección de millones de pasajeros y en la salvaguardia de infraestructuras críticas. Sin embargo, surge una pregunta que ha ganado relevancia en los últimos tiempos: ¿están estos servicios aeroportuarios operando bajo un modelo de cortijo privado, impulsado por AENA y AESA, donde las condiciones laborales y la exigencia de formación especializada crean un entorno de explotación?.